Una mujer recupera la vista tras un tratamiento con células madre

celulas madre ceguera

Una mujer en Inglaterra se ha convertido en la primera en recibir un tratamiento pionero con células madre que le devuelto la vista.

De acuerdo con un comunicado de prensa, ella y otros nueve pacientes que se realizarán el mismo procedimiento en los siguientes 18 meses padecían de degeneración macular asociada a la edad (DMRE) – un trastorno en el que partes de la retina se deterioran con el tiempo – como parte de la prueba los 10 pacientes recibirán implantes de parches de células madre para ayudarlas a restaurar las funciones de su retina.

La DMRE afecta a millones de personas mayores de 65 años en el mundo. Existen varias formas de la enfermedad, pero estos pacientes tienen un tipo en el que vasos sanguíneos con filtraciones dañan la parte más sensible de la retina, terminando en un pérdida de visión repentina.

En el estudio, los cirujanos, del Hospital Ocular Moorfields, en Inglaterra, implantarán los parches de células madre en el área dañada de la retina. Los investigadores monitorearan a cada paciente durante un año tras la operación para revisar los efectos secundarios del tratamiento y probar su eficacia.

Ésta no es la primera vez en la que se han utilizado células madre para reparar tejido de la retina, y con sólo 10 pacientes es una prueba pequeña. Pero si el ensayo clínico funciona, los investigadores esperan que procedimientos similares puedan realizarse en el futuro para personas con este y otros tipos de DMRE.

Aún se desconoce por cuanto tiempo funcionará el tratamiento o cuanto costará cuando éste disponible al público en general – podría resultar más caro que los tratamientos actuales con vitaminas, cirugía láser o inyecciones. Pero si funciona mejor que éstos, el tratamiento con células madre podría ayudar a que millones de personas en el mundo recuperen la vista.

El procedimiento dura dos horas y es el resultado de 10 años de investigación por parte del Proyecto de Londres para Curar la Ceguera.

Fuente: Muy Interesante.

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Crean un minicorazón que late por sí mismo

Minicorazon creado a partir de celulas madre

Un equipo de la Universidad de California en Berkeley ha utilizado una combinación de métodos bioquímicos (genes, moléculas) y biofísicos (formas, tensiones mecánicas) para convertir las células madre derivadas de un paciente en un minicorazón que se autoensambla, forma sus cámaras y empieza a latir espontánea y coordinadamente.

El corazón es muy similar al que se forma en el feto. Como las células madre de partida están derivadas del propio paciente, el corazón es genéticamente idéntico al paciente en cuestión. Los investigadores Kevin Healy, Bruce Conklin y equipo, esperan que el minicorazón sirva para estudiar las fases tempranas del desarrollo del corazón, tanto en condiciones normales como patológicas. Y sobre todo, poder probar un sinfín de fármacos para evaluar sus efectos sobre el desarrollo cardiaco.

Los científicos de Berkeley han utilizado señales químicas para estimular las células madre a diferenciarse como tejido cardiaco, y también les han impuesto guías y restricciones mecánicas, como barreras circulares que no pueden sobrepasar y que les impone ciertas geometrías y tensiones que emulan las del desarrollo del embrión. En el periodo de dos semanas, las células se autoorganizan según su posición en el círculo al que han sido restringidas. Las células periféricas experimentan una mayor tensión mecánica, y como consecuencia empiezan a diferenciarse como fibroblastos, las células que forman el tejido conectivo y producen colágeno. Las células del centro, que experimentan poca tensión mecánica, se diferencian como cardiomiocitos, es decir, células del músculo cardiaco.

Como las células madre de partida están derivadas del propio paciente, el corazón es genéticamente idéntico al paciente en cuestión. Estas células madre pueden encontrarse en múltiples partes del cuerpo, como por ejemplo en la pulpa dental. La pulpa de los dientes constituye una fuente de células madre dentales, que poseen potencial para tratar patologías o lesiones sin rechazo alguno. Son células madre de tipo mesenquimal, con capacidad de multiplicarse, diferenciarse y especializarse. Estas cualidades inigualables les permiten regenerar piel, huesos, cartílagos, músculos, nervios y otros tejidos que se hayan podido dañar por diferentes enfermedades.

En España, Dencells es el primer servicio especializado en la conservación de Células Madre Dentales. Estas células se pueden obtener de la pulpa dental de los dientes de leche y de los dientes permanentes, para permitir su futuro uso autólogo eventual en terapia celular y medicina regenerativa.

Dencells ofrece un servicio integral que va desde el transporte y procesado hasta la criopreservación y almacenamiento de  las células madre dentales. Su compromiso va más allá, ofreciendo una asistencia excelente que permite conservar las células madre ahora en las mejores condiciones para poder acceder en el futuro a las terapias regenerativas más efectivas con la máxima seguridad, garantía y calidad.

Fuente: El País.

Logran regenerar músculo a partir de células madre de la pulpa dental

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Investigadores de la Universidad Internacional de Cataluña (UIC) y de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) han conseguido regenerar músculo liso a partir de células madre pluripotentes obtenidas de la pulpa dental, llamadas DPPSC y patentadas por la UIC.

Los investigadores del Regenerative Medicine Research Institute de la UIC y de la universidad belga han logrado diferenciar células madre pluripotentes obtenidas a partir de la pulpa dental hasta células del músculo liso y han estudiado su funcionalidad en el laboratorio y en ratones.

El músculo liso se encuentra en las paredes de los vasos sanguíneos y linfáticos, tractos digestivo y respiratorio, vejiga, útero, folículos pilosos de la piel y el músculo ciliar y el iris del ojo. Este tipo de músculos se encarga de los movimientos involuntarios del cuerpo, como los que ayudan a hacer circular el alimento a través del tracto digestivo, la sangre a través vasos sanguíneos o el aire a través de los bronquios.

Las alteraciones en las funciones normales de las células del músculo liso, especialmente las de los vasos sanguíneos, influyen en un gran número de enfermedades, tales como la aterosclerosis, la hipertensión o el aneurisma. Los investigadores señalan que “es necesario un mejor conocimiento de estas células para poder encontrar una cura para estas enfermedades” y que “las células madre adultas de la pulpa dental pueden ser una fuente celular muy importante para tratar muchas enfermedades musculares.

Estas células se pueden obtener de la pulpa dental de los dientes deciduos o “de leche”, de dientes que se extraen por indicación del profesional en tratamientos de ortodoncia, de dientes supernumerarios o incluidos, y de los terceros molares o “muelas del juicio” que deban ser extraídos.

Dencells es el primer servicio en España especializado en la conservación de Pulpa Dental y Células Madre Dentales. Dencells ofrece a sus clientes, los últimos avances científicos relacionados con las células madre dentales para permitir su futuro uso autólogo eventual en terapia celular y medicina regenerativa personalizada.

Dencells ofrece un servicio integral que va desde el transporte y procesado hasta la criopreservación y almacenamiento de células madre dentales. Su compromiso va más allá, ofreciendo una asistencia excelente que permite conservar las células madre ahora en las mejores condiciones para poder acceder en el futuro a las terapias regenerativas más efectivas con la máxima seguridad, garantía y calidad.

Fuente: EFE Futuro.

Células madre para reparar lesiones cerebrales

Neuronas a partir de celulas madre

Un experimento, desarrollado en ratones y dirigido por una española, ha permitido la conexión de neuronas trasplantadas en el cerebro adulto. 

Un grupo de científicos de la Universidad Libre de Bruselas ha logrado reparar por primera vez una lesión del córtex cerebral mediante el implante de neuronas generadas a partir de células madre. Uno de los responsables de la investigación, publicada en la revista Neuron, es la española Sandra Acosta Verdugo (Barcelona, 1981). “En el experimento, desarrollado en ratones, las neuronas trasplantadas se han integrado en el 100% de los casos, con lo que se ha logrado la curación de lesiones del córtex cerebral”, explica Acosta. Este trabajo abre la puerta, a largo plazo, a terapias que podrían aplicarse en humanos para tratar lesiones cerebrales producidas por ictus, hematomas cerebrales o traumatismos.

La científica española explica que los investigadores han seguido el estado de los ratones durante más de doce meses y, en todos los casos, “seguían en perfecto estado, y ninguno de los que alcanzaron esta edad desarrolló un proceso tumoral”, una de las consecuencias negativas inherentes a las terapias celulares.

El córtex es una parte del cerebro que sólo poseen los mamíferos, por eso resulta tan interesante para los biólogos de desarrollo como Acosta Verdugo. La investigadora de Barcelona es bióloga de formación y ha centrado su trayectoria en el estudio del desarrollo del sistema nervioso y las enfermedades asociadas al desarrollo del cerebro, como autismo o cáncer infantil.

“Muchas lesiones neurológicas están relacionadas con daños en el córtex cerebral, como los ictus, la epilepsia, hematomas cerebrales o ciertos procesos neurodegenerativos”, explica.

“A pesar de su plasticidad, el córtex cerebral adulto tiene una capacidad para autorrepararse muy pobre”, señala el artículo de Neuron. Esto supone una barrera clave ante la posibilidad de tratar dicho tipo de lesiones mediante terapias celulares basadas en el autotrasplante de neuronas extraídas del propio paciente.

“No tendría sentido quitarle neuronas a un paciente y luego tratarlas para implantarlas de nuevo porque las neuronas que se extraigan el córtex se habrán perdido para siempre, el córtex del paciente no puede regenerarlas por sí mismo”, indica Acosta.

Esta es una de las dificultades de trabajar con neuronas, unas células muy diferentes al resto. Esta limitación dirigió la mirada de este grupo de científicos de la Universidad Libre de Bruselas hacia el uso de células madre inducidas (conocidas en inglés como iPSC) como la única alternativa que podía sortear este problema.

El hallazgo de las células inducidas en 2006 ha sido un paso de gigante que ha abierto enormes puertas a las posibilidades de las terapias celulares. Fue el japonés Yamanaka quien las descubrió ese año y sólo seis años después, en 2012, fue galardonado por ello con el Premio Nobel de Medicina. La primera investigación en humanos con estas células llegó un año después, en agosto de 2013.

El punto fuerte de las células iPSC es que se obtienen a partir de células madre adultas del propio paciente. Lo que halló Yamanaka fue un modo para que dichas células madre adultas se autotransformaran en células madre pluripotentes (el equivalente a las células madre embrionarias), que tienen la característica de que pueden convertirse en una célula de cualquier organismo del cuerpo. En esta investigación, en neuronas.

 

¿Podrían las células madre regular el apetito?

Científicos norteamericanos han conseguido transformar células de la piel de un adulto en las neuronas encargadas de controlar la sensación de hambre.

Células Neuronales

Lo que han hecho es reprogramar genéticamente células de la piel convencionales para convertir en células madre pluripotentes inducidas (IPS). Las IPS son capaces de transformarse en cualquier tipo de célula adulta cuando se les da un conjunto específico de señales moleculares en un orden específico. La tecnología de las células IPS se ha utilizado para crear una variedad de tipos de células humanas adultas, incluyendo células beta productoras de insulina y neuronas del cerebro anterior y motoras. Pero, hasta ahora no han conseguido transformarlas en neuronas del hipotálamo. Estas células cerebrales controlan funciones fisiológicas tan básicas como el sueño, la hipertensión, el estado de ánimo y el apetito.

Tras finalizar el proceso de transformación, que duró 30 días, las neocélulas eran capaces de segregar ciertos neuropéptidos y responder a sustancias como la insulina o la leptina, que juegan un papel crucial en nuestro metabolismo. Aunque no son totalmente iguales a las neuronas hipotalámicas naturales, las células de laboratorio permitirán ahondar en los mecanismos neurofisiológicos y las anomalías biológicas que llevan al sobrepeso mórbido.

Estos avances podrían suponer un paso de gigante para desarrollar nuevas estrategias y fármacos contra la obesidad, una de las enfermedades de nuestro tiempo.

Fuente: Muy Interesante y Tendencias 21.